Los deportados eran transportados hasta Mauthausen hcinados en vagones
Los deportados eran transportados hasta Mauthausen hcinados en vagones

Mientras las tropas aliadas avanzan de forma arrolladora en todos los frentes de batalla de Europa, centenares de miles de personas siguen hacinándose en los campos de exterminio nazis diseminados por todo el continente. Algunos de los más terribles –Mauthausen, Treblinka, Dachau, Aurigny– concentran a una buena parte de los soldados republicanos que abandonaron el país a consecuencia de la derrota en la Guerra Civil. Al menos 21 ciudadanos de Eivissa y Formentera ya han conocido las inhumanas condiciones de vida de estos campos de la muerte.

Cerca de medio millón de hombres, mujeres y niños han dejado atrás a sus familias, sus casas y también sus ilusiones. En febrero de 1939, miles de españoles se refugian desesperados en el sur de Francia y, tras la victoria franquista, gran cantidad de ellos prefirieron permanecer en el país vecino y proseguir la lucha antifascista más allá de los Pirineos.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, en septiembre de ese mismo año, miles de republicanos españoles enrolados en las compañías de trabajadores extranjeros –grupos militarizados con mandos franceses– son capturados por el Ejército alemán, la Wehrmatch, y trasladados a diversos Stalag (campos para prisioneros de guerra).

De allí a los campos de exterminio, sólo faltaba un paso. El 6 de agosto de 1940 llegan a Mauthausen los pitiusos Jaume Colomar Juan, Miquel Costa Yern, Josep Riera Mayans y Jaume Roig Mayans.

Otros catorce soldados ibicencos y formenterenses son internados en Mauthausen y sus brutales Kommandos de trabajos forzados (Gusen y Steyr, sobre todo): Joan Bonet Ribas, Antoni Bonet Tur, Vicent Cabanillas Ramón, Antoni Ferrer Clavo, los hermanos Agustí y Just Gutiérrez Serra, Vicent Juan Torres, Bartomeu Marí Escandell, Joan Palerm Planells, Antoni Planells Bonet, Antoni Planells Guasch, Antoni Roselló Roig, Joan Torres Ribas y Bartomeu Vallori Andrade. Asimismo, Joan Guasch Noguera y Josep Marí Juan han ido a parar a Dachau, mientras que Llorenç Cobos Lluy ha sido destinado a Aurigny.

Siete de ellos (Bonet Ribas, Colomar Juan, Costa Yern, Planells Guasch, Riera Mayans, Roig Mayans y Roselló Roig) ya se quedaron en Mathausen para siempre.

Xico Lluy
autor de ‘Eivissencs i formenterers
al camps nazis’