La plaza de toros de la ciudad, en es Pratet
La plaza de toros de la ciudad, en es Pratet

“Lleno hasta la bandera. Entrada histórica. Daba alegría ver nuestra plaza llena. El Cordobés, uno de nuestros mitos nacionales en permanente olor de multitud, sigue con su fabuloso poder de convocatoria. Ciclón Cordobés ha logrado lo que jamás logró aquí torero alguno: llenar nuestra Plaza. Tras su gran éxito, uno queda convencido de que, efectivamente, es mágica la personalidad de El Cordobés y de que, ciertamente, El Cordobés es todo un fenómeno nacional. Valió la pena verlo. Valió la pena el llenazo.

(…) Toros malos, malos con ganas. Flojos de remos. Pequeños y alguno, incluso, sabiendo latín. Fue una lástima. La tarde fue también una bronca por culpa del ganado. Se nos dice que el mar, en su viaje, los mareó. Que pasaron más horas de las debidas, por nuestros imponderables insulares, encajonados en el barco que había de traerlos. Todo es posible, pero esos toros tan poco náuticos nos desgraciaron la fiesta. Sólo fueron mediocres, a nuestro humilde entender, los dos primeros. Menos mal que El Cordobés estuvo allí. Los toros, los siete toros, porque fueron siete, aunque el último de regalo, un regalo al que hubiéramos renunciado todos gustosamente, eran de la ganadería de don Manuel García Fernández-Palacios, de Jerez de la Frontera, una ganadería que queda en deuda con Ibiza (…)”.

(Texto original)
Diario de Ibiza.
19 de marzo de 1970