Una barcaza de sal, abarloada a un buque en el puerto de Ibiza, donde se efectúa la carga del producto

Un total de 1.200 trabajadores de las salinas se declararon en huelga desde enero de este año en demanda de mejoras salariales y sociales. Los obreros de la sal, que es la mayor industria de Ibiza, piden cobrar el mismo salario que se paga en otras salinas españolas.

Según el documento que hicieron llegar los trabajadores a la empresa Salinera Española en agosto, los obreros piden que se aumente su jornal a 3,50 pesetas en el caso de los cavadores, a 4,00 en el caso de los trayentes y a 1,75 para los muchachos. Esto por lo que se refiere a la zona de estanques. En la carga de buques, se piden 4 pesetas para el jornal en el puerto, 5 para el jornal fuera del mismo y 2 para los muchachos. Para las horas extraordinarias se pide 1 peseta.

En cuanto a la duración de la jornada, los trabajadores quieren que sea de 6 á 18 horas en verano y de sol a sol en invierno, con descansos de una hora para almorzar y dos para comer en verano, y media y 1,5 en invierno.
La empresa afirma que “con estas bases no podemos en manera alguna transigir, puesto que estamos obligados a mirar por nuestros intereses”. Esas exigencias “equivaldrían a entregar la empresa en manos de los huelguistas”, afirmaba un escrito de la compañía salinera.

La huelga trastornó el ritmo normal de extracción y carga de la sal. Salinera Española tuvo que contratar a campesinos para realizar las tareas de los huelguistas.

(Texto reelaborado)
Diario de Ibiza  1903