Escándalos en la calle

“En Ibiza le levantaríamos una estátua. Leemos en “La Última Hora” de Palma: “Por orden del teniente de alcalde Sr. Canet, fueron ayer encerrados en el depósito de Capuchinos, una porción de muchachos que promovían escándalo en la vía pública”.

Bien, muy bien por el Sr. Canet. ¿Por qué no viene éste a dar un paseíto por las calles de esta desdichada ciudad? Aquí encontraría niños y niñas con cuerdas ocupando toda la amplitud de las calles e impidiendo el libre paso a los transeúntes; muchachos y otros que han dejado de serlo, profiriendo palabras soeces, dando alaridos, aullidos y ¡hasta rebuznos a la perfección!

El grave inconveniente sería encontrar local capaz donde encerrar a tanto maleducado”.(…)

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“Suma y sigue:
Por motivos de idéntica índole han sido amonestados por la guardia municipal, varios sujetos de ambos sexos”. Apostamos un traje nuevo de municipal viejo, con su sable y unos espejuelos ahumados, contra una peseta filipina a que nuestros flamantes guardias municipales no se toman esta molestia.

Ellos no amonestan a sujetos de ningún sexo; ni masculino, ni femenino, ni neutro…

¿Que en la calle le saltan a uno un ojo? Se hubiera encomendado a Santa Lucía antes de salir de casa y habría vuelto a ella con los dos ojos en la cara”.

(Texto original)
El Correo de Ibiza.
17 de junio de 1903