El padre Morey, junto a un grupo de muchachos
El padre Morey, junto a un grupo de muchachos

“De un espíritu sumamente jovial, ameno y emprendedor. De una voluntad férrea a la que no se le presentan trabas, porque luchará hasta vencerlas. De carácter francamente abierto. Y de una suspicacia repleta de benevolencia (…). Éste es, sin duda, el Rvdo. Padre Morey Rebassa. Al hacer una breve valoración de su obra tendríamos que empezar por lo que respecta al deporte. Y no porque en esto se cifre todo su mérito, sino porque por el deporte empieza el proceso de su sistema.

Ante todo conviene adelantar que el Padre Morey es un gran deportista y disfruta arbitrando encuentros (…). Jamás le he visto sermonearles, es un buen psicólogo (…). Los padres de los niños también están contentos porque saben que sus hijos están en buenas manos y que no aprenderán cosas que sean contraproducentes (…)”.

(Texto original)
Diario de Ibiza.
18 de julio de 1956