Panorámica de Barcelona durante la quema de conventos

La guerra de África y las llamadas a los reservistas por parte del Gobierno ha provocado una serie de conflictos sociales que han terminado con 75 muertos, 500 heridos y más de un centenar de edificios incendiados, 80 de ellos religiosos.

La denominada Semana Trágica de Barcelona (26-31 de julio) comenzó realmente cuando Solidaridad Obrera, el Partido Radical y Esquerra Catalana no aceptaron promover la huelga convocada por los obreros que querían protestar por la medida gubernamental.

Pronto los acontecimientos desbordaron la situación y el día 26 se iniciaron los enfrentamientos entre los piquetes de los huelguistas y fuerzas de seguridad y tropas del Ejército.

En determinadas ciudades los huelguistas tomaron las calles y en Sabadell, llegaron a proclamar la república.
El día 27 comenzaron a levantarse barricadas, mientras la huelga general se convertía en rebelión popular por toda la zona de Barcelona.

De una inicial protesta antibélica se derivó en poco tiempo en un anticlericalismo que concluyo con la quema de conventos y edificios religiosos.

Las barricadas fueron empleadas por los soldados y los huelguistas

Las tropas de la guarnición en Barcelona, y muchos guardias de seguridad se negaron a combatir a los huelguistas por lo que se hizo necesario recurrir a la Guardia Civil de Valencia, Zaragoza y Burgos para sofocar la huelga.
Se inició posteriormente la detención de varios miles de personas, de las que al menos dos mil serán procesadas.

Francisco Ferrer y Guardia fue fusilado (13 de octubre) por haber participado de forma activa en los acontecimientos de Barcelona. Tras el fusilamiento se convocó una manifestación que fue seguida por miles de personas.

Diarios locales y publicaciones de la época 1909