Taxis estacionados junto al paseo de Vara de Rey

“Sr. Director de DIARIO DE IBIZA.
Distinguido señor: Para intentar subsanar en lo posible el caso bochornoso que se está produciendo en nuestra isla, en lo que hace referencia a la superabundancia de taxis que abarrotan las calzadas de Vara de Rey, el Aeropuerto, las terminales del mismo en la ciudad, y todos los lugares disponibles, le rogamos la publicación de la presente.

Copiamos del Boletín de la Cooperativa del Taxi de Barcelona las siguientes líneas: ‘¿Qué ocurriría si cada vez que necesitásemos un taxi nos bastase con hacer un gesto con la mano derecha para que acudiese, presto a la llamada, uno de los muchos taxis libres que corriesen en pos del cliente, o que dormitasen, combatiendo el aburrimiento pacientemente en una parada? Ocurriría que la industria del Taxi no sería ya una industria, sino un caos económico, con el consiguiente abandono del material que tanto cuesta sostener. Abandono natural por la falta de estímulo remunerador y, en consecuencia, la muerte lenta por inanición general’.

Y esto es precisamente lo que está sucediendo en Ibiza, que basta extender la mano para que se encuentren en el acto cincuenta taxis disponibles.

Se nos argüirá que si no es negocio la industria del taxi nadie nos obliga a meternos en él, que hay taxis que ganan dinero, que a pesar de todo cada día aparecen más taxis nuevos, etc. pero solamente el que está dentro del asunto conoce los sinsabores, los sacrificios, las penalidades, las privaciones y la vergüenza que es preciso arrastrar para seguir adelante o caer en el camino. No existe ninguna ocupación que requiera tantas horas de trabajo y que resulte tan poco remuneradora. Sin seguros sociales, ni de vejez, ni de accidentes, ni puntos, ni nada (…)

Cada día leemos en la Prensa los deseos y esfuerzos del Gobierno para levantar el nivel de vida de todos los españoles. ¿Por qué no se siguen estas consignas en Ibiza, en defensa del nivel de vida de los taxistas? ¿Por qué no se hace como en todas las ciudades de España, estableciendo un cupo de licencias y dictando las disposiciones pertinentes, que permitan un buen servicio para el público, y un trabajo remunerador para el industrial taxista y para el conductor asalariado? (…)”.

(Texto original)
Diario de Ibiza.
5 de mayo de 1960