Imagen del año 1932 en que se aprecian las precarias instalaciones portuarias de Formentera
Imagen del año 1932 en que se aprecian las precarias instalaciones portuarias de Formentera

“(…)Sí, como el pan nuestro de cada día es tan necesario para nosotros, que habitamos en este apartado rincón del mundo, que es Formentera, la posesión de un puerto. No anhelamos un puerto de primera ni de segunda categoría, con sus lujosos y amplios tinglados, ni esas modernas grúas, (…) sólo apetecemos, y ello por imperiosa necesidad, un sencillo pero eficiente puerto de refugio que nos dé a todos, ya que es la suprema aspiración nuestra, esa confianza en saber que la barca correo, en días de temporal, podrá atracar sin riesgo para la integridad de su casco, ni de las vidas del pasaje y de las tripulaciones (…). Imagínese el lector cuando en tales condiciones viajan elementos del sexo débil y máxime si entre ellos se encuentra alguna señora de edad senil, y comprenderá cuán peligroso es el transbordo de la barca al bote, en que es preciso medir con exactitud cronométrica la confluencia de ambas naves en el momento apropiado que el embate de la ola permite tal contingencia (…)”.

Salvador Moll
(Texto original)
Diario de Ibiza.
06 de enero de 1959