Los suplementos de un diario le dan aire. Intercalados en el interior de sus páginas, tienen vida propia y están en permanente contacto con el día a día del diario
Los suscriptores son el futuro de los periódicos. Personas que pagan por una información de calidad, muy costosa de obtener y que es fundamental para los ciudadanos de las sociedades democráticas
En el departamento de fotografía, los fotógrafos han pasado de estar familiarizados con la química a adentrarse en el mundo de la informática en un tiempo récord
Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.
Las letras, grabadas en una placa dorada, se pueden leer, ahora, casi con la misma claridad con la que se debían distinguir en 1893, cuando la Imperial Press de 1857, la primera imprenta que tuvo Diario de Ibiza, llegó a la isla.
El 1 de agosto de 1893 se imprimió el primer número en un local del entresuelo del número 24 de la desaparecida calle Amadeo I. Pero en aquellos primeros años Es Diari cambió de sede en varias ocasiones, casi siempre ligado a la figura de su fundador, Francisco Escanellas,
Siete meses después de que Luz Ribas perdiera a su marido, estalló la Guerra Civil y el bando republicano, que inicialmente se hizo con las riendas del poder en la isla, «le quitó» el diario.
El Diario de Ibiza era lo primero que veía cuando salía de casa. El piso que ocupaba mi familia en el cuartel de la Benemérita que estaba entonces, como el mismo Diario, en la calle del Obispo Azara.
Las cifras mejor ilustran el cambio que han sufrido Ibiza y Formentera a lo largo de este último siglo y cuarto de historia, han pasado de ser una sociedad enormemente atrasada a convertirse en un paradigma de posmodernidad.