El portal de entretenimiento e información empresarial pitiusa mas.diariodeibiza.es se creó para dar un valor añadido a los especiales monográficos de la edición impresa.
En un medio de comunicación donde todo lo que se hace se ve al día siguiente, el área de administración trabaja en silencio, sin que se note, pero está igual de viva que el resto.
Hasta la llegada de la fotocomposición, primero, y de los ordenadores, después, la composición tipográfica se realizaba mediante tipos de metal. Esto suponía que, durante la mayor parte de la historia de la prensa escrita, para cada medida de tipografía se utilizaba un juego completo de caracteres diferente que se debía fabricar expresamente para aquella concreta medida de texto, subtítulos, o titulares
Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.
El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.
Las preocupaciones que ahora se apuntan de cara al futuro son los mismos conceptos sobre los que ya incidían los artículos recopilados por el libro ‘Eivissa y Formentera ante el siglo XXI’, editado por Diario de Ibiza
Tras un mes de funcionamiento en pruebas, el 14 de noviembre de 1998 salió a internet la edición digital de Diario de Ibiza. El lanzamiento coincidió con el rediseño de la edición impresa, que no actualizaba su imagen desde 1993.
Las mujeres han sido invisibles para Diario de Ibiza a lo largo de la mayor parte de su historia, reflejo del papel secundario que han desempeñado en la sociedad
La trayectoria de Diario de Ibiza como medio informativo de referencia de Ibiza y Formentera ha sido reconocida con las máximas distinciones honoríficas de las dos principales instituciones pitiusas: las medallas de oro del Consell Insular y del Ayuntamiento de Vila.
El Diario de Ibiza era lo primero que veía cuando salía de casa. El piso que ocupaba mi familia en el cuartel de la Benemérita que estaba entonces, como el mismo Diario, en la calle del Obispo Azara.