La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.
Con la herramienta de Google Analytics en tiempo real, vamos viendo cómo se despiertan nuestros lectores y va subiendo la audiencia. Vemos en cada momento cuántas personas navegan por cada noticia o sección.
Los periódicos triunfan o fracasan, prosperan o sucumben, por la calidad de su información y su capacidad de ser útiles a sus lectores, adaptándose a sus intereses.
Aquí nadie se aburre. Sacar un periódico cada día y estar pendiente de una web con decenas de miles de lectores requiere de un trabajo tenaz y de una dedicación absoluta. La redacción de Diario de Ibiza está más que preparada para afrontar el reto
Cada día, a partir de las nueve de la mañana, nuestra portada de la edición en papel del día se publica en Facebook y Twitter y, a partir de entonces, cada quince minutos se comparten las noticias más importantes del día entre nuestra comunidad de forma escalonada
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.
El barrio de la Marina era el centro neurálgico y comercial de Ibiza, así que no es de extrañar que buena parte de los negocios coetáneos a la fundación de Diario de Ibiza que todavía siguen en funcionamiento se ubiquen en este histórico barrio.
La historia de Diario de Ibiza es también la historia de sus cabeceras, algo que es casi intocable en un periódico pero que en 125 años ha sufrido una evolución constante