El portal de entretenimiento e información empresarial pitiusa mas.diariodeibiza.es se creó para dar un valor añadido a los especiales monográficos de la edición impresa.
La rotativa de Diario de Ibiza se convierte cada noche en la correa de transmisión entre la redacción de las noticias y el lector a través de un complejo y curioso proceso técnico
En un medio de comunicación donde todo lo que se hace se ve al día siguiente, el área de administración trabaja en silencio, sin que se note, pero está igual de viva que el resto.
A lo largo de estos 125 años todas las redacciones del mundo han tenido que adaptarse a los cambios que exigía la sociedad de cada época, algo que también ha tenido que hacer la redacción de Diario de Ibiza.
La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.
El Diario de Ibiza era lo primero que veía cuando salía de casa. El piso que ocupaba mi familia en el cuartel de la Benemérita que estaba entonces, como el mismo Diario, en la calle del Obispo Azara.
Dentro de 100 años seguramente algún periodista de Formentera leerá estas líneas que resumen una parte de la historia de esta isla a través de estas páginas.
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.