Magia y precisión

La rotativa de Diario de Ibiza se convierte cada noche en la correa de transmisión entre la redacción de las noticias y el lector a través de un complejo y curioso proceso técnico

La información no duerme

Aquí nadie se aburre. Sacar un periódico cada día y estar pendiente de una web con decenas de miles de lectores requiere de un trabajo tenaz y de una dedicación absoluta. La redacción de Diario de Ibiza está más que preparada para afrontar el reto

Orden, jerarquía y claridad

Los periódicos triunfan o fracasan, prosperan o sucumben, por la calidad de su información y su capacidad de ser útiles a sus lectores, adaptándose a sus intereses.

Las mismas preocupaciones

Las preocupaciones que ahora se apuntan de cara al futuro son los mismos conceptos sobre los que ya incidían los artículos recopilados por el libro ‘Eivissa y Formentera ante el siglo XXI’, editado por Diario de Ibiza

El último eslabón de la cadena del diario

La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.

La revolución digital

Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.
La societat eivissenca l’agost de 1893 es despertava amb l’aparició d’una nova capçalera dins dels panorama de la premsa escrita.
Igual que ahora, también hay anuncios dirigidos a las mujeres en exclusiva, como los relacionados con productos para el hogar.
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.
Després de la seva desaparició per mor de la guerra civil, reapareixia el Diario de Ibiza. Al dia següent, la redacció publicava una nota d’agraïment per la bona rebuda
Las letras, grabadas en una placa dorada, se pueden leer, ahora, casi con la misma claridad con la que se debían distinguir en 1893, cuando la Imperial Press de 1857, la primera imprenta que tuvo Diario de Ibiza, llegó a la isla.
Es Diari se ha adaptado a los tiempos y gustos de los lectores creando e innovando suplementos culturales y comerciales en todo momento