La información no duerme

Aquí nadie se aburre. Sacar un periódico cada día y estar pendiente de una web con decenas de miles de lectores requiere de un trabajo tenaz y de una dedicación absoluta. La redacción de Diario de Ibiza está más que preparada para afrontar el reto

La revolución digital

Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.

Unidos por un objetivo: la satisfacción del cliente

El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.

Especiales para entrar en detalle

Los suplementos de un diario le dan aire. Intercalados en el interior de sus páginas, tienen vida propia y están en permanente contacto con el día a día del diario

Magia y precisión

La rotativa de Diario de Ibiza se convierte cada noche en la correa de transmisión entre la redacción de las noticias y el lector a través de un complejo y curioso proceso técnico

El proceso de la edición impresa

El proceso de elaboración de Diario de Ibiza es complejo y está sometido a la tiranía del tiempo
Las cifras mejor ilustran el cambio que han sufrido Ibiza y Formentera a lo largo de este último siglo y cuarto de historia, han pasado de ser una sociedad enormemente atrasada a convertirse en un paradigma de posmodernidad.
Un cuarto de siglo y mucho hormigón después, el Club se ha convertido en un referente de la cultura y la vida social de la isla, por el que han pasado miles de personajes y cientos de miles de asistentes.
Siete meses después de que Luz Ribas perdiera a su marido, estalló la Guerra Civil y el bando republicano, que inicialmente se hizo con las riendas del poder en la isla, «le quitó» el diario.
Diariodeporte ha acogido en sus páginas a un apabullante número de deportistas pitiusos de las más variadas disciplinas posibles, premiando su esfuerzo, publicando sus logros, con independencia de su importancia y del deporte que practicaran.
Es imposible saber las manos por las que, al cabo del día pasaba Diario de Ibiza. Muchos tenían que esperar.