En un medio de comunicación donde todo lo que se hace se ve al día siguiente, el área de administración trabaja en silencio, sin que se note, pero está igual de viva que el resto.
Los suscriptores son el futuro de los periódicos. Personas que pagan por una información de calidad, muy costosa de obtener y que es fundamental para los ciudadanos de las sociedades democráticas
Con la herramienta de Google Analytics en tiempo real, vamos viendo cómo se despiertan nuestros lectores y va subiendo la audiencia. Vemos en cada momento cuántas personas navegan por cada noticia o sección.
El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.
Aquí nadie se aburre. Sacar un periódico cada día y estar pendiente de una web con decenas de miles de lectores requiere de un trabajo tenaz y de una dedicación absoluta. La redacción de Diario de Ibiza está más que preparada para afrontar el reto
Cada día, a partir de las nueve de la mañana, nuestra portada de la edición en papel del día se publica en Facebook y Twitter y, a partir de entonces, cada quince minutos se comparten las noticias más importantes del día entre nuestra comunidad de forma escalonada
Las letras, grabadas en una placa dorada, se pueden leer, ahora, casi con la misma claridad con la que se debían distinguir en 1893, cuando la Imperial Press de 1857, la primera imprenta que tuvo Diario de Ibiza, llegó a la isla.
Dentro de 100 años seguramente algún periodista de Formentera leerá estas líneas que resumen una parte de la historia de esta isla a través de estas páginas.
El barrio de la Marina era el centro neurálgico y comercial de Ibiza, así que no es de extrañar que buena parte de los negocios coetáneos a la fundación de Diario de Ibiza que todavía siguen en funcionamiento se ubiquen en este histórico barrio.
Siete meses después de que Luz Ribas perdiera a su marido, estalló la Guerra Civil y el bando republicano, que inicialmente se hizo con las riendas del poder en la isla, «le quitó» el diario.
Institut d’Estudis Eivissencs decidió otorgar al Mola la Menció Jove Sant Jordi, por «crear un espacio de información y divulgación semanal con los jóvenes como protagonistas y destinatarios»