La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.
En un medio de comunicación donde todo lo que se hace se ve al día siguiente, el área de administración trabaja en silencio, sin que se note, pero está igual de viva que el resto.
Los suscriptores son el futuro de los periódicos. Personas que pagan por una información de calidad, muy costosa de obtener y que es fundamental para los ciudadanos de las sociedades democráticas
La rotativa de Diario de Ibiza se convierte cada noche en la correa de transmisión entre la redacción de las noticias y el lector a través de un complejo y curioso proceso técnico
En el departamento de fotografía, los fotógrafos han pasado de estar familiarizados con la química a adentrarse en el mundo de la informática en un tiempo récord
Las primeras fotografías que se publicaron en el Diario de Ibiza fueron en 1928 con motivo de la visita de Alfonso XIII a la isla para inaugurar el monumento a Vara de Rey
Las letras, grabadas en una placa dorada, se pueden leer, ahora, casi con la misma claridad con la que se debían distinguir en 1893, cuando la Imperial Press de 1857, la primera imprenta que tuvo Diario de Ibiza, llegó a la isla.
Institut d’Estudis Eivissencs decidió otorgar al Mola la Menció Jove Sant Jordi, por «crear un espacio de información y divulgación semanal con los jóvenes como protagonistas y destinatarios»
Diario de Ibiza pasará a la historia como el único periódico de España que dio la noticia, la gran noticia española del siglo XX, en su primera edición.