El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.
Los suplementos de un diario le dan aire. Intercalados en el interior de sus páginas, tienen vida propia y están en permanente contacto con el día a día del diario
Los suscriptores son el futuro de los periódicos. Personas que pagan por una información de calidad, muy costosa de obtener y que es fundamental para los ciudadanos de las sociedades democráticas
La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.
Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.
Las cifras mejor ilustran el cambio que han sufrido Ibiza y Formentera a lo largo de este último siglo y cuarto de historia, han pasado de ser una sociedad enormemente atrasada a convertirse en un paradigma de posmodernidad.
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.
Los trabajadores y trabajadoras de Diario de Ibiza con más antigüedad rememoran anécdotas, sus mejores momentos y también cómo les marcaron algunos de los sucesos más trágicos