Los periódicos triunfan o fracasan, prosperan o sucumben, por la calidad de su información y su capacidad de ser útiles a sus lectores, adaptándose a sus intereses.
La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.
Las preocupaciones que ahora se apuntan de cara al futuro son los mismos conceptos sobre los que ya incidían los artículos recopilados por el libro ‘Eivissa y Formentera ante el siglo XXI’, editado por Diario de Ibiza
Hasta la llegada de la fotocomposición, primero, y de los ordenadores, después, la composición tipográfica se realizaba mediante tipos de metal. Esto suponía que, durante la mayor parte de la historia de la prensa escrita, para cada medida de tipografía se utilizaba un juego completo de caracteres diferente que se debía fabricar expresamente para aquella concreta medida de texto, subtítulos, o titulares
A lo largo de estos 125 años todas las redacciones del mundo han tenido que adaptarse a los cambios que exigía la sociedad de cada época, algo que también ha tenido que hacer la redacción de Diario de Ibiza.
La historia de Diario de Ibiza es también la historia de sus cabeceras, algo que es casi intocable en un periódico pero que en 125 años ha sufrido una evolución constante
En pocos episodios de la historia internacional de los últimos 125 no ha habido un ibicenco por medio, algo que Diario de Ibiza siempre ha destacado en sus páginas.
Dentro de 100 años seguramente algún periodista de Formentera leerá estas líneas que resumen una parte de la historia de esta isla a través de estas páginas.