La revolución digital

Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.

Unidos por un objetivo: la satisfacción del cliente

El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.

Del lector al seguidor de Diario de Ibiza

Cada día, a partir de las nueve de la mañana, nuestra portada de la edición en papel del día se publica en Facebook y Twitter y, a partir de entonces, cada quince minutos se comparten las noticias más importantes del día entre nuestra comunidad de forma escalonada

Pasión por la información deportiva

Son algo más de las 23.30 horas del miércoles 29 de noviembre de 2017. El Formentera se acaba de clasificar para los octavos de...

La diversificación

El portal de entretenimiento e información empresarial pitiusa mas.diariodeibiza.es se creó para dar un valor añadido a los especiales monográficos de la edición impresa.

Del negativo a la imagen digital

En el departamento de fotografía, los fotógrafos han pasado de estar familiarizados con la química a adentrarse en el mundo de la informática en un tiempo récord
La dependencia tecnológica de la juventud es uno de los aspectos que más inquieta a un grupo de jubilados a la hora de vislumbrar la sociedad futura.
Radio Diario de Ibiza, un ilusionante proyecto de nueva radio que nació bajo la dirección de Paco Verdera, propietario de Diario de Ibiza
El barrio de la Marina era el centro neurálgico y comercial de Ibiza, así que no es de extrañar que buena parte de los negocios coetáneos a la fundación de Diario de Ibiza que todavía siguen en funcionamiento se ubiquen en este histórico barrio.
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.
Dentro de 100 años seguramente algún periodista de Formentera leerá estas líneas que resumen una parte de la historia de esta isla a través de estas páginas.