Orden, jerarquía y claridad

Los periódicos triunfan o fracasan, prosperan o sucumben, por la calidad de su información y su capacidad de ser útiles a sus lectores, adaptándose a sus intereses.

Unidos por un objetivo: la satisfacción del cliente

El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.

El futuro pasa por los suscriptores

Los suscriptores son el futuro de los periódicos. Personas que pagan por una información de calidad, muy costosa de obtener y que es fundamental para los ciudadanos de las sociedades democráticas

¿Qué lee el usuario de diariodeibiza.es?

diariodeibiza.es tiene como objetivo mantener a todos sus lectores informados con la máxima celeridad posible de lo que ocurre en las Pitiüses

Trabajo contra el tiempo

En un medio de comunicación donde todo lo que se hace se ve al día siguiente, el área de administración trabaja en silencio, sin que se note, pero está igual de viva que el resto.

Del negativo a la imagen digital

En el departamento de fotografía, los fotógrafos han pasado de estar familiarizados con la química a adentrarse en el mundo de la informática en un tiempo récord
Diuen que és impossible evocar el passat sense caure en la nostàlgia. Però avui, en plena època de l’espectacle i la diversió amb què...
Grupos de estudiantes de institutos pitiusos visitan a lo largo del curso las instalaciones de Diario de Ibiza para conocer cómo se hace el periódico
Diariodeporte ha acogido en sus páginas a un apabullante número de deportistas pitiusos de las más variadas disciplinas posibles, premiando su esfuerzo, publicando sus logros, con independencia de su importancia y del deporte que practicaran.
Muchos antepasados morían sin conocer todos los municipios de la isla y esta incomunicación tenia sus consecuencias en algunos aspectos.
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.
El Dominical está pensado para desarrollar asuntos que requieren de un tratamiento más exhaustivo.