La diversificación

El portal de entretenimiento e información empresarial pitiusa mas.diariodeibiza.es se creó para dar un valor añadido a los especiales monográficos de la edición impresa.

Pasión por la información deportiva

Son algo más de las 23.30 horas del miércoles 29 de noviembre de 2017. El Formentera se acaba de clasificar para los octavos de...

El día a día en la web

Con la herramienta de Google Analytics en tiempo real, vamos viendo cómo se despiertan nuestros lectores y va subiendo la audiencia. Vemos en cada momento cuántas personas navegan por cada noticia o sección.

Unidos por un objetivo: la satisfacción del cliente

El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.

Orden, jerarquía y claridad

Los periódicos triunfan o fracasan, prosperan o sucumben, por la calidad de su información y su capacidad de ser útiles a sus lectores, adaptándose a sus intereses.

La revolución digital

Una única redacción produce contenidos para la web y para el papel con los mismos criterios de calidad y la misma garantía avalada por la marca informativa.
Diario de Ibiza pasará a la historia como el único periódico de España que dio la noticia, la gran noticia española del siglo XX, en su primera edición.
Muchos antepasados morían sin conocer todos los municipios de la isla y esta incomunicación tenia sus consecuencias en algunos aspectos.
Martín García, y Vicente Yern, completan el grupo de trabajadores más veteranos de Es Diari y ambos son desde hace 40 años los guardianes de la rotativa y los responsables de que cada día los lectores tengan en sus manos este diario.
Hasta bien avanzado el siglo XX, los textos de Diario de Ibiza se componían aún con el mismo sistema artesanal de las primitivas imprentas empleado durante los quinientos años precedentes: formando las palabras con pequeñas letras metálicas de relieve invertido, colocadas a mano una a una y agrupadas dentro de cajas de madera; el armazón de líneas y columnas resultante se impregnaba luego de tinta y las hojas de papel se prensaban sobre él para que los textos quedaran impresos y legibles.
Las letras, grabadas en una placa dorada, se pueden leer, ahora, casi con la misma claridad con la que se debían distinguir en 1893, cuando la Imperial Press de 1857, la primera imprenta que tuvo Diario de Ibiza, llegó a la isla.