La rotativa de Diario de Ibiza se convierte cada noche en la correa de transmisión entre la redacción de las noticias y el lector a través de un complejo y curioso proceso técnico
Los periódicos triunfan o fracasan, prosperan o sucumben, por la calidad de su información y su capacidad de ser útiles a sus lectores, adaptándose a sus intereses.
A lo largo de estos 125 años todas las redacciones del mundo han tenido que adaptarse a los cambios que exigía la sociedad de cada época, algo que también ha tenido que hacer la redacción de Diario de Ibiza.
El portal de entretenimiento e información empresarial pitiusa mas.diariodeibiza.es se creó para dar un valor añadido a los especiales monográficos de la edición impresa.
El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.
Las cifras mejor ilustran el cambio que han sufrido Ibiza y Formentera a lo largo de este último siglo y cuarto de historia, han pasado de ser una sociedad enormemente atrasada a convertirse en un paradigma de posmodernidad.
La historia de Diario de Ibiza es también la historia de sus cabeceras, algo que es casi intocable en un periódico pero que en 125 años ha sufrido una evolución constante
En pocos episodios de la historia internacional de los últimos 125 no ha habido un ibicenco por medio, algo que Diario de Ibiza siempre ha destacado en sus páginas.
Las mujeres han sido invisibles para Diario de Ibiza a lo largo de la mayor parte de su historia, reflejo del papel secundario que han desempeñado en la sociedad
Un cuarto de siglo y mucho hormigón después, el Club se ha convertido en un referente de la cultura y la vida social de la isla, por el que han pasado miles de personajes y cientos de miles de asistentes.