La entrega de los paquetes de diarios en los puntos de venta de toda la isla y a los suscriptores, puerta a puerta, supone el último eslabón en la cadena de elaboración de la edición impresa de Diario de Ibiza.
Hasta la llegada de la fotocomposición, primero, y de los ordenadores, después, la composición tipográfica se realizaba mediante tipos de metal. Esto suponía que, durante la mayor parte de la historia de la prensa escrita, para cada medida de tipografía se utilizaba un juego completo de caracteres diferente que se debía fabricar expresamente para aquella concreta medida de texto, subtítulos, o titulares
Las preocupaciones que ahora se apuntan de cara al futuro son los mismos conceptos sobre los que ya incidían los artículos recopilados por el libro ‘Eivissa y Formentera ante el siglo XXI’, editado por Diario de Ibiza
Con la herramienta de Google Analytics en tiempo real, vamos viendo cómo se despiertan nuestros lectores y va subiendo la audiencia. Vemos en cada momento cuántas personas navegan por cada noticia o sección.
El primer punto de conexión entre el periódico y el cliente es el comercial, parte esencial de Diario de Ibiza. Es la persona ideal para asesorar y configurar con el cliente la mejor estrategia comercial para llegar a su público objetivo.
Cada día, a partir de las nueve de la mañana, nuestra portada de la edición en papel del día se publica en Facebook y Twitter y, a partir de entonces, cada quince minutos se comparten las noticias más importantes del día entre nuestra comunidad de forma escalonada
Diario de Ibiza ha sido el transmisor del día a día de los miles de habitantes de unas islas en las que el deporte ha tenido siempre un destacado protagonismo.
El 1 de agosto de 1893 se imprimió el primer número en un local del entresuelo del número 24 de la desaparecida calle Amadeo I. Pero en aquellos primeros años Es Diari cambió de sede en varias ocasiones, casi siempre ligado a la figura de su fundador, Francisco Escanellas,
Las cifras mejor ilustran el cambio que han sufrido Ibiza y Formentera a lo largo de este último siglo y cuarto de historia, han pasado de ser una sociedad enormemente atrasada a convertirse en un paradigma de posmodernidad.